DONACIONES

DONACIONES: Nº de cuenta (CAJALON) 3021 0141 91 2545661912

viernes, 13 de abril de 2012

Londres prohíbe una campaña en los autobuses para 'curar' la homosexualidad


La homofobia religiosa no tiene fronteras. Si al obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, le vino de perlas aprovecharse de que el oficio de Viernes Santo era retransmitido por La 2 de TVE paradifundir sus conocidas posiciones contra la homosexualidad, el sector más conservador de los anglicanos británicos ha intentado hacer lo mismo lanzando una campaña de anuncios en los autobuses de Londres proclamando que no hay por qué ser gay para toda la vida. Es decir, que es una enfermedad y se puede curar…
La gran diferencia entre ambos casos es que mientras en España los partidos conservadores se las han apañado para no censurar a monseñor Reig, en Inglaterra el alcalde de Londres, Boris Johnson, se puso las pilas de inmediato y a las dos horas de haberse enterado de la campaña homofóbica forzó a la compañía de autobuses a rechazar los anuncios.
“Londres es una de las ciudades más tolerantes del mundo e intolerante con la intolerancia”, ha declarado al diarioThe Guardian. “Es ofensivo insinuar que ser gay es una enfermedad que uno se puede curar y no estoy dispuesto a aceptar que esa sugerencia sea difundida por Londres a través de nuestros autobuses”, ha añadido.
La inmediata reacción del alcalde no parece ajena al hecho de que el próximo 3 de mayo se juega la reelección en una batalla electoral que le enfrenta al laborista Ken Livingston, que intenta recuperar el cargo del que le despojaron las urnas hace cuatro años.
Johnson tiene ya asegurados los votos de los sectores religiosos más conservadores porque estos difícilmente van a apoyar a Ken el Rojo, que es un ateo declarado, y tampoco al candidato liberal-demócrata, Brian Paddik, un expolicía abiertamente homosexual. Su reelección depende sobre todo de mantener el voto de los simpatizantes de la izquierda que en 2008 decidieron darle una patada al Gobierno laborista de Gordon Brown en el trasero de Ken Livingston.
El controvertido anuncio había sido contratado por el grupo anglicano conservador Core Issues. Su líder, Mike Davidson, cree que “el comportamiento homoerótico es un pecado” y la homosexualidad es una enfermedad que se puede curar. Así lo proclamó en un debate radiofónico de la BBC en Irlanda del Norte en enero pasado, por lo que la Asociación Británica de Psicodrama decidió expulsarle.
El anuncio que querían difundir los anglicanos no dejaba de ser un poco críptico. “¡No gay! Exgay, postgay y orgulloso. ¡Acéptalo!”. Es una respuesta a una campaña previa del grupo gay Stonewall, que en un anuncio en el metro y los autobuses presiona a favor del matrimonio homosexual con el lema “Alguna gente es gay. ¡Acéptalo!”.
Davidson se ha quejado de la prohibición de su anuncio y ha denunciado que se trata de una censura. En ese aspecto ha recabado la comprensión tanto del diputado laborista homosexual Chris Bryant como de Ben Summerskill, director de Stonewall, que opinan que el anuncio de los evangelistas tenía que haberse permitido en nombre de la libertad de expresión.
La polémica recuerda a la que en 2008 enfrentó a grupos de ateos y creyentes. La Asociación Humanista Británica difundió en los autobuses de Londres el lema “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Ante el cual los grupos religiosos respondieron: “Dios definitivamente existe. O sea que únete a un partido cristiano y disfruta de la vida”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas más populares

Seguidor*s

Exposición fotográfica: Otrans mujeres